Disculpas

Hoy no hay tema que tratar, tan sólo me parecía adecuado pedir disculpas generales a la gente que se ha pasado por aquí a dejar mensajes que no he respondido ni leído hasta bastante tiempo después, cuando ya se habrán olvidado…

Tampoco es cosa de poner excusas cutres ni nada de eso… la cosa es que cada vez le presto menos atención al blog… y si a ello le unimos mi “dejadez natural”, que ando ocupado y demás, pues el resultado es el que es…

Así que bueno, perdón a todo el mundo.

Desvaríos sobre gatos y directores


Y, para volver, unos minutos musicales… El tema, para quién no lo sepa, se llama My Favourite Things, es de John Coltrane y fue la música de fondo que aparecía en mi "aventura gráfica" realizada con Macromedia Director. He de reconocer que, aunque al principio estaba bastante optimista con el invento que estaba llevando a cabo, al final la cosa no acabó siendo tan resultona como habría deseado, pero creo que el concepto tenía posibilidades, y aprendí bastante de Director llevándolo a cabo…

 

Dicho juego era, en realidad, bastante sencillo. Consistía en navegar por unas cuantas habitaciones (fotografías de mi casa, de hecho) en busca de un gato, llamado Lingo. Se podía cambiar de vista (cada habitación tenía cuatro) y para entrar en las puertas se hacía click en ellas. Recogíamos objetos y podíamos combinarlos entre sí (aunque era un sistema que tenía algún fallo) para, al final, cazar al animal. Con algo más de recursos, podría haber llegado a ser algo incluso decente, pero al menos fue divertido. Y me valió el aprobado (raspado, eso sí, pero tampoco quería más…).

De todos modos, si algo me descubrió el trabajo (al igual que el de Páginas Web) es que tengo una cierta tendencia a desbarrar con los trabajos. Me acabo centrando más en la experimentación pura y dura que en hacer que acabe teniendo un acabado atractivo, y así me van las cosas. Tanto en uno como en otro, seguramente podría haber hecho trabajos mucho más bonitos (y aprobables) con mucho menos esfuerzo, pero me empeñé en aprender a hacer ciertas cosas por mi cuenta, en darle más importancia al contenido que al continente… y no es lo que buscaban. Pero bueno, el pasado, pasado está… ahora la cosa es intentar no repetir dichos errores.

Books books books!!!

Pendientes

Como se puede intuir por el título y la foto, hoy la cosa va de libros. Y es que, de un tiempo a esta parte, ha vuelto a aflorar en mí la vena de lector compulsivo. Supongo que empezó hará algo menos de un año, con el descubrimiento de una maravillosa página repleta de libros en PDF. Bastante recomendable en la búsqueda de algunas cosas inencontrables, como Rama 2 o Cánticos de la Lejana Tierra (ambos del maestro reciéntemente fallecido, Arthur C. Clarke). El caso es que, después de leer allí unos cuantos libros, y no sólo de ciencia ficción, la cosa acabó degenerando en un hambre impulsiva de libros, empezando por comprar Criptonomicón o los que me faltaban de la tetralogía de Ender, Murakami, ciberpunk… en fin, cierta variedad sin ignorar mi clara tendencia hacia la ciencia ficción.

Y, como se ve en la imagen, esos son los libros que tengo pendientes ahora mismito. El primero es el regalo de navidad de mi hermana, y los otros dos son relecturas pendientes: el de Forsyth lo leí hace mucho, aunque me impactó bastante, y Camelot 30K es una deliciosa historia de ciencia ficción ambientada en un décimo planeta del sistema solar habitado por una especie de muy curiosas costumbres. Aunque antes, debo acabar con El Robot Completo, de Asimov. Es una recopilación de todos los relatos cortos de Asimov sobre los robots, y por ahora me está gustando. Cierto es que quizás Asimov (como gran parte de los escritores del género) no es el mayor artista de las letras que ha habido, pero bien es cierto que en el género lo verdaderamente destacable suelen ser las historias, y Asimov hablando de Robots tiene algunas muy buenas, planteando problemas y soluciones bastante ingeniosas a los conflictos generados en torno a dichos seres, desde la aceptación por parte de los humanos hasta problemas más concretos, relacionados con conflictos entre las tres leyes y lo que se espera de un robot. En resumen, un libro recomendable… siempre que os guste el género. Porque se trata de uno de los autores más importantes de la ciencia ficción tratando el tema que mejor se le da. No podía ser algo malo.

Duros a pesetas

Siguiendo un poco la tónica del post anterior, me gustaría hablar de una cosa que me resulta curiosa cuando menos. Los motores de hidrógeno.

Ahora empieza a ser muy guay empezar a hablar de la pila de hidrógeno, hablar de ella como el futuro, la salvación del mundo. Y, sinceramente, lo veo improbable. Claro, si lo comparamos con los motores de gasolina, una pila de hidrógeno mola. No contamina, por su tubo de escape sale agua. Hidrógeno hay mucho, por todos lados, lo hay en la atmósfera y lo podemos extraer del agua, y es por lo tanto prácticamente inagotable. Suena bien, ¿no?. Pues a mí me parece un timo de dimensiones ciclópeas.

Sí, comparado con la gasolina, mola. Claro, eso obviando la falta de infraestructura, el coste de una pila de hidrógeno (que por ahora es astronómico) o el problema de almacenar el hidrógeno (peligroso y complicado). Y, claro, obviando el problema de cómo conseguir hidrógeno en cantidades masivas.

Y está el problema de la eficiencia. Porque para obtener hidrógeno hay que realizar la hidrólisis del agua, lo cual consume energía. Luego transportas ese hidrógeno de la planta de producción hasta la hidrogenera, mediante camiones cisterna seguramente. Una vez en la hidrogenera lo metes en el coche… que obtiene energía eléctrica haciendo el proceso inverso a la hidrólisis. Y como la lógica nos hace pensar, es bastante poco probable que obtengamos más energía de ese hidrógeno de la que hemos gastado en obtenerlo (aunque molaría, energía infinita a base de separar y unir las moléculas del agua…). Claro, aunque dicho así parece un gasto un poco tonto, lo piensas y claro, de todos modos no contamina, lo cual hace que esté bien porque hay que cuidar el medio ambiente.

Pero… claro, hay algo que no cuadra. Porque lo que hacemos con un coche de hidrógeno es usar motores eléctricos como fuente motriz. Y hemos dicho que para la hidrólisis necesitamos electricidad… Entonces… ¿No es acaso el hidrógeno un simple intermediario? ¿Qué ventajas supone el uso de dicho intermediario respecto al uso de electricidad directamente? Básicamente una, el repostaje. A día de hoy seguramente sea más rápido y asumible el hecho de ir a una hidrogenera a repostar que enchufar el coche en algún sitio. Ahora mismo, tanto unas baterías que den una autonomía decente como una pila de hidrógeno y un depósito son cosas bastante pesadas y voluminosas. La diferencia es que las baterías requieren de largos tiempos de carga (relativamente) y son incómodas para realizar viajes largos.

Pero creo sinceramente que sería una mejor inversión intentar obtener baterías seguras y que se recarguen rápido (que ya se investiga) que perder el tiempo en desarrollar el tema de las pilas de hidrógeno, que como método principal de obtención de energía para un vehículo creo que no tienen más futuro que el ser un paso intermedio entre la gasolina y la electricidad pura y dura. Y no creo ser el único que piensa así porque las marcas cada vez presentan menos prototipos de hidrógeno y más eléctricos… que estoy convencido de que es lo más sensato.

Dejo premeditadamente a un lado opciones como esos sueños que tiene la gente sobre meter agua destilada en el coche y obtener el hidrógeno ahí directamente (en un foro leí que hablaban del tema) por temas de eficiencia, y por supuesto los delirios paranoides del gas Brown (que he leído afirmar que tiene un rendimiento por encima de uno, cosa que como dije antes mola mucho porque significa el fin de los problemas energéticos de la humanidad…). Porque ésto se supone que es un post serio. Ya habrá tiempo para el humor en otra ocasión…

Calentamiento Global

Pues tras otra larguísima ausencia (mil excusas, pero ando demasiado ocupado y me pasan demasiado pocas cosas como para tener nada que decir) vamos a hablar de un tema ciertamente de moda.

Parece que por fin la gente ha dejado de preguntarse si hay calentamiento global o no, pero de todas maneras, como siempre, ha surgido una nueva excusa para no hacer nada al respecto. Enarbolando la pregunta de "Vale, hay calentamiento global pero, ¿es culpa del hombre?", siguen esforzándose para que nadie haga nada al respecto. Claro, a los interesados en el tema les conviene que sigamos quemando combustibles fósiles a punta pala, que así gastan menos dinero, o ganan más dependiendo de a qué sector nos refiramos. Y si, por un casual, se consigue que incluso los ecologistas duden al respecto, mejor que mejor. Y no digo que vayan a conseguirlo, sino que es lo que intentan.

Pero creo que ya va siendo hora de que alguien explique que esa pregunta, haya razones para hacerla o no, la verdad es que no es importante. Porque, aunque pudiera tener sentido y, en consecuencia, darles un síncope a los ecologistas, la pregunta que realmente hay detrás de todo esto es si se puede hacer algo al respecto, y la respuesta es que sí. Aunque fuese un proceso completamente natural y no acelerado por el hombre (cosa dudosa cuanto menos), se puede hacer algo, y entonces, sintiéndolo mucho, la supervivencia de la especie debería preponderar sobre la ecología y la economía. Y si hay que modificar radicalmente algún ecosistema para bajar la temperatura global, o hay que convertir el sahara en un enorme vertedero de CO2 subterráneo, pues mira, se hace. ¿Qué vale más, la riqueza de la Exxon, un ecosistema o la supervivencia de la raza humana? Como todos conocemos la respuesta, ya va siendo hora de que nos dejemos de radicalismos y de preguntas estúpidas y actuemos si no queremos acabar jodidos…