Últimamente me vino a la mente un tema interesante. La publicidad en la web. Por un lado se ha popularizado el tema de los búhos y los blogs libres de publicidad, y esa contrapartida de los conejos y los blogs pro-publicidad. Espero que lo entendáis, si yo fuese búho sería única y exclusivamente porque no sacaría nada con eso. Si este blog me pudiese proporcionar ganancias, sería sin dudarlo un conejo. Pero no es eso lo que más me lleva a pensar en la publicidad. Yo la publicidad no la veo mal. Lo que veo mal es la publicidad intrusiva. Los pop-ups esos que me saltaban cuando usaba Internet Explorer, y esos nuevos pop-up en flash o similares, que como no sacan ventana nueva muchas veces salen en Firefox y todo. Y, lo que es peor aún, esos nuevos banners que he visto últimamente en alguna página, y que llevan sonido. Me parecen el colmo de la molestia, y creo que para el sitio web son contraproducentes.
A mí, personalmente, el que una página lleve sonidos me resulta muy molesto. Bueno, claro, si se trata de Pandora, que es un sitio al que voy a escuchar, no pasa nada. Pero en un sitio al que voy a leer algo, si empieza a sonar música o algo similar y, como es más que probable, ésta no me gusta, el efecto que tiene es que en cuanto oigo el ruido lo que hago es localizar de qué pestaña viene y cerrarla. Y probablemente no vuelva a ese sitio nunca más. No me gusta la idea de estar con el ordenador y que un banner decida por mí lo que debo oír en ese instante. Se supone que la idea es llamarte la atención hacia el banner, y lo logran, pero de manera negativa. Con ese tipo de banners lo que logran es que no vaya al sitio del anunciante (por descontado que no voy a pinchar en un banner que me incordia demasiado) y, de paso, que no vuelva a la página donde lo anunciaban. Y me crean una predisposición bastante negativa hacia aquello que tenga que ver con ambos. Y supongo que, como yo, a mucha gente le pasa lo mismo. ¿Entonces por qué lo hacen? Yo, desde luego, no tengo la respuesta…