Os tengo muy muy abandonados. Gomen Nasai. La verdad es que entre unas cosas y otras, pasa lo que pasa, con el agravante de que no tengo nada realmente interesante que contar. La vida en soledad, es lo que tiene. Pero bueno, por poneros un poco al día… haré un batiburrillo de comentarios sobre la vida actual.

Empezando porque el lunes me examino del teórico de conducir. Éste fin de semana tocará echarle un buen repaso al libro y mirarse los test que venían con él. La verdad es que en los test de la autoescuela los últimos días las cosas pintaban bien, pero más vale no confiarse demasiado. Sólo he tenido dos semanas escasas para prepararlo, y varios días no se ha podido ir a la autoescuela. Paradigma de ello: el jueves pasado. La mujercilla de la autoescuela me había dicho que la avisase el viernes en caso de que me fuese a presentar ahora. Pues bien, se lo comenté el jueves y me dijo que casi casi no podía. Que fuese INMEDIATAMENTE (y aunque no fuese con esas palabras exactas, si fue con esa rotundidad) a hacerme el chequeo médico ese y que le llevase fotos. Total, a hacerme fotos (la chiquilla de la tienda de fotos era mona y parecía maja, pero apostaría a que era su primer día y le costaba bastante entender lo que le decía la supervisora que hiciese) y luego pagar cuarenta euros para que un argentino compruebe que realmente necesito gafas y me tome el pulso. Al menos el hombrecillo era un tipo bastante simpático, lo cual dado que últimamente estoy antisocial por obligación me vino bastante bien. Pero bueno, después de ir a la autoescuela con las fotos y el certificado médico… la mujercilla se da cuenta de que tengo el carnet caducado, y me manda a renovármelo. A las seis y media. Total, caminata hasta la comisaría (o lo que sea) de paseo Teruel para encontrármela cerrada. Vuelta a la autoescuela, y al menos me dice que enviará todo con el carnet así, que vaya a renovármelo al día siguiente y que ya enviará el carnet bueno como corrección. Huelga decir que para ese entonces estaba cansado y agobiado de narices, y aunque hubiera habido ordenadores libres (que no había) me habría venido a casa igualmente.

El viernes, pues, me tocó pasarme mis buenas dos horitas en comisaría para que me diesen mi nuevo carnet cibertrónico, digo, electrónico (¡¡va a resultar que Transformers me ha afectado al cerebro!!). Afortunadamente la foto es en blanco y negro, porque, señores… en la foto salgo peor aún que en el carnet viejo (que me dejaron guardar de recuerdo, para enseñar en bodas, bautizos y comuniones). Por cierto, un par de días, sobretodo el viernes, calurosos de cojones, en serio, cuando salía de la comisaría para echarme un cigarro pensaba que mis maravillosísimos auriculares Sennheiser CX 300 de botón (muy monos y que suenan bastante bien) se me iban a fundir en las orejas. La verdad es que últimamente Zaragoza está calurosa. Pero bueno, la época del calor tenía que llegar en algún momento.

Más cosillas que se habían ido quedando en el tintero… Pues bueno, que el domingo hubo visita parental. Y me trajeron (¡¡por fin!!) Watchmen y 300, que los dejé custodiados por ellos cuando los pillé en la Feria del Libro. Por ahora he empezado a atacar a Watchmen, que parece la típica historia de Alan Moore. Compleja, genial, abrumadora. Adoro a ése hombre. En serio. Su problema es que, con éste tipo de obras, una relectura a corto plazo se hace complicada. Al menos yo aún no me he planteado releer From Hell, y eso que es cojonudísimo. Pero requiere paciencia, dedicación, y es algo que hay que dejar pasar un tiempo antes de volver a hacerlo. Aunque sabes lo mucho que merecerá la pena.

Y siguiendo con las cosas nuevas… ¡ya tengo silla! El lunes acompañé a Robotito a comprarse una estantería al Ikea (por cierto, mastodonte el Ikea, cosa más grande Dios) y me compré una silla. Es de ruedas (si no, ¿pa que?), malucha, y supongo que podría haber cogido una algo más cómoda (que ojo, es cómoda, pero es que había algunas que se te ponía dura de sentarte en ellas). Pero es bonita. Y color verde lima. La adoro. También aproveché para comprar un cesto de la ropa sucia, en la sección infantil, muy mono. Dos cosas que hace meses y meses que debería haber tenido, pero como soy lo puto peor lo dejé hasta ahora.

Y os dejo por hoy. Que no me apetece escribir más, y tampoco es que quede mucho más que decir. Que seguro que alguna crítica (pública o bien interior) habrá, porque esto parece un poco “tocho-coñazo”. De nuevo, Gomen Nasai.