Extrañamente, este corto me ha hecho pensar en una cosa que poco o nada tiene que ver con él: que tengo que escribir más. No ya escribir mis rayadas, o lo que he hecho, o ese tipo de cosas. Escribir alguna historia, por ejemplo. Porque el corto me ha hecho recordar que no hace falta escribir algo largo para que esté bien. No es que sea una maravilla, pero mayormente me ha hecho recordar que puede haber historias que merezcan la pena y se resuelvan en un par de páginas como mucho. Debería probar suerte con ello.

Pero claro: seguramente sea una de tantas cosas que intento sin éxito. ¿Acaso no empecé en mis tiempos mozos cientos de historias que no cuajaron? ¿Acaso alguien espera que, en mi nuevo interés por la fotografía, vaya a ser capaz de hacer tan siquiera una foto que merezca la pena? En resumidas cuentas: ¿Acaso he hecho algo bien hasta ahora, o hay expectativas de que eso ocurra en un futuro? Ya sabéis la respuesta tan bien como yo.