I’m the trouble starter, fucking instigator, I’m the fear addicted, danger illustrated… Los árboles pasan uno a uno, como si el viento los empujase al ritmo de la música. Gente en mallas, pantalones cortos, pantalones largos. Gente que corre de un lado a otro, casi todos para llegar al mismo punto desde el que partieron. Una oda al mal gusto, un cuadro que representa la degeneración a la que ha llegado el ser humano. En los albores de la humanidad, nadie corría por gusto, ni para mantenerse en forma. El ejercicio era parte del estilo de vida del hombre, mantenerse en forma era el resultado de la lucha por la supervivencia. La teoría de la evolución de Darwin parece un chiste de mal gusto, proviene de una especie en la que la supervivencia del más apto no se aplica. El ser humano destruye la naturaleza para construir enormes ciudades cuyo fin último parece ser el de acabar con el mundo, y dentro de ellas crea una burda imitación de la naturaleza, falsa, domesticada, carente de casi todas las características que hacen a la naturaleza ser… natural.
Y aquí estoy. Embargado por todos esos sentimientos y, sin embargo, corriendo, con la misma falta de destino que todos los demás, con el mismo objetivo, el mismo correr por correr. Quizás más hipócrita, pero en ningún caso mejor que ellos. Ellos, seguramente, no son conscientes del sinsentido y de la ironía del asunto. Ellos aún tienen salvación, yo arderé en los fuegos del infierno. Ello me incita a hacer una parada en el camino. Me acerco a uno de los bancos del parque (¿acaso en la naturaleza hubo alguna vez bancos?) y me siento. Debería sentarme en una piedra, sería más natural, pero soy demasiado hipócrita y demasiado consciente de mi hipocresía como para que me importe. Abro la cremallera de la riñonera (¿en algún momento dije que yo no era hortera?) y extraigo un paquete de cigarrillos Morley y un mechero. Un golpe en la cajetilla hace saltar un cigarro, que tomo entre mis labios y enciendo con el mechero, con esa habilidad que sólo los años de experiencia saben dar. Mientras inhalo ansioso las primeras caladas, aún con la música machacona y acelerada en mis oídos, pienso en la ironía del suicidio, en cómo nuestra sociedad ha hecho del poner en peligro nuestra vida algo cotidiano y deseable, casi un arte, inventando cantidades absurdas de adicciones que, a la larga, te envían a una caja de pino. Y en cómo la gente, pese a conocer sobradamente todo eso, sigue cayendo en ellas. No deja de ser irónico que, pese a las constantes advertencias de los riesgos para la salud que supone el tabaco, pese a la inscripción de “FUMAR MATA” que adorna la cajetilla, y al rechazo que genera en cierta gente, muchos sigan fumando. Y en cambio, una simple advertencia de las ínfimas posibilidades de fallo de un paracaídas, o de la cuerda con la que hacemos puenting, hace que exista gente que se niega en redondo a practicar esas cosas por miedo. Yo, entre ellas.
Apuro el cigarro y lo lanzo, sin apagar, al camino por el que corre la gente. Soy consciente de que podría provocar un incendio, pero al contrario que con el paracaidismo, éste es un riesgo que estoy dispuesto a asumir. Intento convencerme de que es debido al odio que me genera ésta naturaleza de cartón piedra, aunque sé que no es así y que lo único que me mueve a hacer ése gesto es una combinación de vagancia y falsa actitud de arrogancia. Me levanto y camino despacio, forcejeando con la riñonera para volver a meter dentro el tabaco y el mechero. Me cruzo con gente que corre y me ve pasear, ya dirigiéndome hacia la salida del parque, preguntándome si alguno de ellos estará navegando entre divagaciones similares a las mías. En cuántos habrán logrado alcanzar mi nivel de hipocresía en la vida. En cuántos arderán conmigo en las llamas eternas. Curioso pensamiento el de las llamas eternas, viniendo de un ateo. Curiosa disertación, viniendo de alguien que ni siquiera se ha tomado la molestia de pisar el parque de su barrio, y menos de correr en él.


Interesante. Casi me creo que corrías por el parque xD
Esperando la siguiente
Dicho por Miky el 25-08-2007 a las 16:08
Es lo que tiene la escritura, puedes hacer que la gente se llegue a creer enormes tonterías, como que yo corro, cuando soy de los que si llegan tarde al bus en vez de intentar pillarlo se encienden un cigarro y dicen “ya vendrá otro”
Dicho por chemapeich el 25-08-2007 a las 16:42
Es lo que tiene la vagancia xDDD
Dicho por Miky el 25-08-2007 a las 21:38