Pues Kike tiene en su blog colgado un video de unas suspensiones Bose. Y como hace tiempo que no hablo de cosas de ese tipo, pues voy a dedicarles un post, en parte por aburrimiento y en parte por copiarle.
Tras un poco de investigación (muy poca, la verdad) acabamos averiguando algo más de ellas. Para hacernos una idea, estas suspensiones, que recomiendo veáis en acción dándole al link al blog de Kike, llevan siendo desarrolladas desde hace unos 25 años. Puede parecer mucho tiempo, pero si analizamos un poco la tecnología que usan y los avances que habrán sido necesarios, además de que hablamos de una compañía de altavoces y no expertos en el tema, no parecen tantos.
La clave del sistema es la eliminación de los amortiguadores y muelles tradicionales. No es algo tan descabellado, en el pasado era habitual ver vehículos con suspensión por ballestas, por ejemplo, y hoy día podemos ver algunos modelos o preparaciones especiales con suspensiones neumáticas o hidráulicas. Ya empiezan también a verse coches con suspensiones Magneride, que son a grandes rasgos unos amortiguadores con un aceite especial que modifica su dureza según las condiciones de la carretera.
Pero en este caso, se suprime absolutamente el fluido para hacer funcionar a la suspensión. En su lugar tenemos un motor linear electromagnético para cada rueda. Ésto les permite moverse arriba y abajo más rápido que una suspensión normal, y al ser obligatoriamente activa además hace que reaccione mucho más rápido a cualquier irregularidad o inclinación. Visto desde ese punto de vista, suena hasta lógico. Pero por otro lado, implican la necesidad de obtener la energía eléctrica para hacerlos funcionar, y obtener unos motores con un tamaño y características apropiados, además de un software que controle todo el sistema.
Y no me extrañaría que en eso hubiesen invertido la mayor parte de la larga gestación de éstas suspensiones. Para ahorrar energía se utiliza un sistema de recuperación de la misma, es decir, que cuando la suspensión se mueve hacia arriba acumula energía para disminuir el gasto. Para cuando salga a la calle se espera mantener el peso del sistema por debajo de los cien kilos, aunque eso es algo relativo, ya se refieran a los “amortiguadores” (en cuyo caso parece una meta lógica) o a toda la suspensión, brazos incluídos como en la foto, en cuyo caso me parece poco probable.
La verdad es que a tenor de lo visto en el video y conociendo su comportamiento, parece un sistema prometedor. Igual que parece prometedora la idea de que, como afirman, el sistema esté disponible como extra en algún modelo de lujo dentro de cinco años, por no mencionar que dado su diseño se podría adaptar sin demasiados problemas a muchos modelos.
Esperemos que la cosa llegue a buen puerto, pues auguran viajes cómodos y un aplomo impresionante para los coches del futuro

