Definitivamente, el ser humano es hipócrita por naturaleza. Basta comentar ciertos temas para que se ponga claramente de manifiesto. Por ejemplo, hablemos de videojuegos. Escojamos dos juegos bien distintos pero que tienen un “fallo” (aunque algunos lo llamarán “feature”) similar. Por ejemplo… el Gran Turismo y el Pro. Es mezclar churras con merinas, lo sé, pero es que si no elegimos dos juegos bien distintos no se notará el punto al que quiero llegar. Ambos comparten un control “complicado”. En el Pro los jugadores hacen lo que les da la gana. Al menos en el cinco, que es el que he tenido la desgracia de jugar, lo normal es que no cambien de dirección nada más le das a la seta o que pasen cuando pueden y no cuando quieres. Como soy un hipócrita, eso lo considero un fallo del juego, algo que hace que para mí sea más un suplicio jugar a ese juego que otra cosa. Será que el fútbol no me parece que merezca ningún esfuerzo en aprender a controlarlo. En cambio el Gran Turismo me encanta. Y tiene esa deliciosa “feature” que hace que los coches se te vayan en curvas que crees que tienes controladas, y que los neumáticos parezca que son trozos de madera que no agarran ni a tiros. Lo cual, indudablemente, le da mucho más interés al juego, haciendo que requieras adaptarte bien para poder manejarlo, es decir, que requiere esfuerzo y esto hace que la curva de aprendizaje sea más difícil y, por lo tanto, interesante.
Es decir, el mismo fallo (un manejo en el que hay que aprender cómo hacer las cosas ya que no es tan sencillo como en los juegos de fútbol a los que jugaba de pequeño, o un Need For Speed según el juego del que hablemos) puede ser horrible o una maravilla según nuestras preferencias personales. Otro ejemplo podría estar en el cine. El tipo que hace de Shaggy en la película de Scooby Doo me parece horrible porque sobreactúa mucho, y en cambio adoro a Al Pacino por sobreactuar.
Ya veis, yo, mr hipocresía en acción.
P.D. Sí, lo reconozco, éste post nació porque Mon me parece un hipócrita por alabar al Pro y denostar al GT4 por la misma causa… pero siempre queda mejor echarse mierda a uno mismo que hacerlo con los demás.
En el próximo episodio… “¿Por qué a unos la Play 3 nos parece una ponzoña por las mismas cualidades que otros alaban?” (o “Hipocresía en el mundo del videojuego 2: Chema vs Mon sobre las consolas de última generación”)

