Pues, por recomendación y empeño de Xavi, acabé viendo Zeitgeist. Que, bueno, se deja ver bien y tiene un título precioso (Zeitgeist significa a grandes rasgos “el espíritu de una era“). Como buen interesado en teorías conspiranóicas, no dejo de ser presa fácil para ése tipo de documentales. Mi opinión es que, como cualquier tipo de teoría en ese sentido, hay que creerse lo justo y necesario. Porque no soy aficionado a creerme ése tipo de teorías, sino simplemente a escucharlas. Muchas veces, se trata de hacer grandes mentiras basadas en pequeñas verdades que resultan interesantes.
Como buena teoría conspiranóica, el documental basa sus teorías en los dos grandes tópicos del género. Un gran gobierno en la sombra, y que nos manipulan cómo quieren. Cosas que no niego, pero que veo poco probable que sean tal y cómo nos cuentan. El mensaje final que envía es el de la manipulación. Cómo el cristianismo es una mentira para manipular al pueblo, cómo los ataques del 11S son una mentira y cómo los grandes bancos dominan el mundo manipulando la opinión pública. Se puede creer, o no creer, pero mi inclinación es la de ser bastante crítico con el tema. En cierto modo, mi principal razón es que, el primero que da la sensación de manipulador, es el documental. Me resulta altamente irónico que, para colocarnos en contra de algo, use un lenguaje y unos métodos muy similares a los que supuestamente usa ése algo contra el que debemos ir. El estilo visual y la manera de narrarlo todo, me recuerdan más a panfletos de propaganda totalitarista que a otra cosa. Parece una mezcla entre 1984 y los videos de La Naranja Mecánica, todo ello aderezado con algunos toques “new age”. Pero más allá de eso, la otra sensación que da es que se han sacado gran parte de las ideas de la manga. Te aportan pruebas, sobre cuya veracidad no puedo opinar, pero que aunque fuesen verídicas, no dan la sensación de ser determinantes.
Así que, en general, lo veo tremendamente sensacionalista y catastrofista. Y, por supuesto, “estadounidense-centrista”, ya que se supone que cuatro americanos determinan la voluntad del mundo. Y, lo más interesante de todo, es que no da ninguna razón para creerlo. Porque es incapaz de dejar clara cual sería la motivación para montar semejante tinglado, al menos no en la época actual. Si ese grupo de gente hiciese ésas cosas, ¿Cual sería su motivación? En principio habla de que los bancos querían hacer dinero. De acuerdo. ¿Pero ahora? ¿Por qué seguir más allá si con el actual estado de las cosas (siempre según el documental) ya tendrían todo el poder que podrían desear? No puedo ver como motivación el dinero, ni las ansias de poder, ni nada de éso. ¿Mantener el Statu Quo del que disfrutan actualmente? No, porque para que se rompiese tendría que haber quien lo conociese y tuviese poder para romperlo, y no se da ninguna de las dos premisas.
En resumen, me parece un interesante juego de política-económica ficción, pero no le veo mayor credibilidad. Entretenido, eso sí.

