Me siento sucio. Ayer hice algo de lo que me cuesta sentirme orgulloso. Pero no tenía alternativa. Bueno, sí, pero empezaba a ser incómoda, y cuando la oportunidad se presenta… es mejor aprovecharla.

El caso es que el Mighty Mouse… todo lo que tiene de bonito y de espectacular al usarlo cuando está nuevo, lo tiene de delicado, más encontrándose al alcance de mi sudor ácido de Alien. Hace tiempo que no había manera de hacer scroll vertical con la bolita, y empezaba a ser demasiado coñazo. El eterno problema, es que no hay prácticamente ratones grandes Bluetooth. Y en el Mac me parecía casi pecado usar un ratón inalámbrico que no lo fuese, entre otras cosas porque no anda muy sobrado de puertos USB libres. Ni siquiera es habitual encontrar ratones para portátil Bluetooth, pero al menos de ésos haberlos haylos. Sí, está la eterna promesa del MX Revolution por Bluetooth, pero por un lado seguramente cueste más de los 100 euros que cuesta el normal, y por otro no quería esperar demasiado. Así que al final me he vendido. Ahora tengo mi primer ratón Microsoft. Realmente es un buen ratón, cumple todas las cosas que quería (tiene cargador, es Bluetooth, es relativamente grande, y es de gama media-alta), pero… no es un Logitech. Siguen pareciéndome los ratones más cómodos, al menos los de gama alta (eso sí, no aptos para zurdos), pero en éste caso no pudo ser.

Veremos qué tal me va en el lado oscuro, aunque la parte plateada justo en la zona de la palma de la mano me hace temerme lo peor (más vale por el bien de microsoft que sea plateado del bueno, y no del que dentro de unas semanas habrá empezado a mutar en otra cosa…)