Escritorio

Como ando escaso de ideas, me limitaré a poner un enlace a una imagen de mi escritorio en Flickr, para que veáis lo que es un tipo con clase…

Escritorio

Dirty

Me siento sucio. Ayer hice algo de lo que me cuesta sentirme orgulloso. Pero no tenía alternativa. Bueno, sí, pero empezaba a ser incómoda, y cuando la oportunidad se presenta… es mejor aprovecharla.

El caso es que el Mighty Mouse… todo lo que tiene de bonito y de espectacular al usarlo cuando está nuevo, lo tiene de delicado, más encontrándose al alcance de mi sudor ácido de Alien. Hace tiempo que no había manera de hacer scroll vertical con la bolita, y empezaba a ser demasiado coñazo. El eterno problema, es que no hay prácticamente ratones grandes Bluetooth. Y en el Mac me parecía casi pecado usar un ratón inalámbrico que no lo fuese, entre otras cosas porque no anda muy sobrado de puertos USB libres. Ni siquiera es habitual encontrar ratones para portátil Bluetooth, pero al menos de ésos haberlos haylos. Sí, está la eterna promesa del MX Revolution por Bluetooth, pero por un lado seguramente cueste más de los 100 euros que cuesta el normal, y por otro no quería esperar demasiado. Así que al final me he vendido. Ahora tengo mi primer ratón Microsoft. Realmente es un buen ratón, cumple todas las cosas que quería (tiene cargador, es Bluetooth, es relativamente grande, y es de gama media-alta), pero… no es un Logitech. Siguen pareciéndome los ratones más cómodos, al menos los de gama alta (eso sí, no aptos para zurdos), pero en éste caso no pudo ser.

Veremos qué tal me va en el lado oscuro, aunque la parte plateada justo en la zona de la palma de la mano me hace temerme lo peor (más vale por el bien de microsoft que sea plateado del bueno, y no del que dentro de unas semanas habrá empezado a mutar en otra cosa…)

Adicción

Aunque os tenga abandonados, se ve que sigo algo enganchado al blog…

58%How Addicted to Blogging Are You?

Leopard

Si hay algo extraño en que hable ahora de Leopard, es que lo haga tan tarde. Si antes comentaba que cada vez probaba menos cosas de internet, con los programas y sistemas operativos eso no pasa. Si no, recordemos cuando probamos en mi viejo Xasy aquella BETA betíiiiiisima de Vista, cuando aún se llamaba Longhorn, o cuando intentamos usar OSX (recién salidos los MacIntel, una de esas copias que rulaban que en realidad era el sistema operativo ya instalado y tu lo que hacías era copiarlo a un disco duro y rezar para que funcionase, aunque la verdad que en mi caso las compatibilidades de software hacían que fuese muy a medias y lo desechamos pronto). Por eso que haya tardado tanto tiempo desde que salió Leopard en instalarlo puede parecer raro.

Pero bueno, ya estamos con Leopard. Y bueno, qué puedo decir… sigue siendo un OSX. No hablamos de un cambio totalmente radical, como podría ser Vista respecto a XP. Y lo digo en el buen sentido. Las cosas que ya funcionaban antes no las han cambiado. No se trata de cambiar radicalmente la manera en que el SO organiza las cosas, ni nada de eso. Es más bien añadir funcionalidades, pulir algunas y los cambios estéticos de rigor. Sin duda por ahora la que más utilidad le estoy sacando es a Spaces. El tema de tener varios escritorios virtuales da mucho juego, de cara a organizar aplicaciones. Por ejemplo dejar el BitTyrant en un escritorio para él solito, en otro tener Camino, en otro Adium y en el otro reproducir una película. Como desplazarse de un escritorio a otro es muy intuitivo (control+teclas de dirección), a nivel de productividad resulta útil. Es algo que hace tiempo que se puede hacer en Linux, pero la gracia es adoptar las soluciones útiles, y en éste caso lo han hecho. Otra de las cosas de las que se ha hablado mucho es Time Machine. Pero por ahora tampoco puedo decir gran cosa, salvo que, al menos, funciona aparentemente bien. Y es sencillo de gestionar y usar. Claro, sin Spotlight podría ser un infierno, y si a largo plazo no gestiona bien los recursos (eso habrá que comentarlo dentro de un tiempo) podrá convertirse en un devorador de discos duros. Pero por ahora no parece que vaya a serlo.

Otras cosillas interesantes son Quick View y el Finder estilo Cover Flow (que se puede activar o desactivar). Básicamente lo que hacen es facilitarte el comprobar qué contiene el archivo (y vale, Cover Flow en muchos casos simplemente “hacer bonito”). Pero, en definitiva, al menos Quick View parece una buena idea. Por ahora lo he probado mayormente con PDF, archivos de texto e imágenes, y el tema de no tener que abrir la aplicación que los visualiza te evita el tener que cerrarla luego u olvidarte y tenerla ahí chupando recursos. Otra pijadilla a la que sí que reconozco que no le sacaré mucho provecho es a las Stacks. No soy dado a tener muchas cosas en el Dock (porque me gusta tenerlo en el lateral, y cuanto más limpio mejor), así que no creo que llegue a ser fan de Stacks.

Y luego vienen los cambios estéticos de rigor, como el Dock en 3D, la barra de menú traslúcida y el destierro definitivo de la estética Brushed. También hay cambios no estéticos, pero sobretodo en aplicaciones que no usaba, así que no puedo opinar sobre ellas incluso aunque las empezase a usar ahora masivamente, porque no tengo con qué compararlas. Pero bueno, en general, todo bien, por ahora. También es cierto que yo he venido directo a la versión 10.5.1, pero no he encontrado esos fallos de los que se hablaba por ahí. Y eso que he hecho una instalación “sucia” (estaba tan ansioso por instalarlo que pasé de hacer backup e instalar desde cero y le dejé que actualizase el sistema).

Así que bueno, aquí estamos, acostumbrándonos al leopardo. Por ahora, bien y sin traumas.

2.0

¡¡Ahhhh el pasado!! Recuerdo cuando probaba prácticamente cualquier chorrada con aires de web 2.0 que pasaba por delante de mis ojos. ¿Flickr? Ahí estaba mi cuenta. ¿Un blog? Mejor quinientos, para probar a ver cuál me gusta más. ¿Estadísticas para el blog? Mejor usamos tres. ¿Feeds? Marchando una de Feedburner para toda esa gente que lee el blog mediante Feeds (esto es, nadie) y algún lector de feeds para mí (y para no usarlo nunca). Ya puestos aderecemos con cuentas en Technorati, Bloglines, La Coctelera y mil sitios más en los que me habré registrado y ni me acuerdo. Y… ¿para qué? Para nada. Simplemente por ganas de probar cosas y saber de qué hablaban gente a la que leía, con conocimiento de causa. También era una época en la que me sentía con más cosas que decir en los blog, y demás. Tiempos en los que, desde mi aislamiento de la corriente general de la blogocosa, me sentía falsamente al día.

Pero esos tiempos ya pasaron. Últimamente ya no pruebo cosas nuevas. Los “juguetes de moda” me han pasado de largo. No me veo escribiendo cosas en Twitter, ni siquiera sé de qué va Facebook. Y los juguetes que ya tenía los he ido desatendiendo. Últimamente no subo fotos a Flickr (espero volver a pillar la cámara de fotos y tener algo que subir), y ya sabéis lo poco que escribo aquí. La cuenta de 1and1 la tengo olvidadísima. Creo que ni siquiera tengo memorizada en éste ordenador la clave de Technorati. En Last.fm sólo tengo mensajes de “mi nieta”, y son de hace tiempo ya. Supongo que, al final, me he quedado en el sitio que me tocaba. En la cuneta del web 2.0.

Afortunadamente, no sucumbí a modas como MySpace o los Fotolog. No los soporto. No me gusta la idea de un “blog” en el que suene música (odio la música intrusiva que suena quieras o no) o que para poder comentar tengas que tener un blog con ellos. Lo siento, pero no, lo único que consiguen es que le pierda la pista a la gente que los tiene. Además, que yo no “molo” ni un pelo, y eso es para gente “molona”…

P.D. Un vídeo muy cachondo sobre Myspace y los Fotolog, por cierto…