Aunque os tenga abandonados, se ve que sigo algo enganchado al blog…
¡¡Ahhhh el pasado!! Recuerdo cuando probaba prácticamente cualquier chorrada con aires de web 2.0 que pasaba por delante de mis ojos. ¿Flickr? Ahí estaba mi cuenta. ¿Un blog? Mejor quinientos, para probar a ver cuál me gusta más. ¿Estadísticas para el blog? Mejor usamos tres. ¿Feeds? Marchando una de Feedburner para toda esa gente que lee el blog mediante Feeds (esto es, nadie) y algún lector de feeds para mí (y para no usarlo nunca). Ya puestos aderecemos con cuentas en Technorati, Bloglines, La Coctelera y mil sitios más en los que me habré registrado y ni me acuerdo. Y… ¿para qué? Para nada. Simplemente por ganas de probar cosas y saber de qué hablaban gente a la que leía, con conocimiento de causa. También era una época en la que me sentía con más cosas que decir en los blog, y demás. Tiempos en los que, desde mi aislamiento de la corriente general de la blogocosa, me sentía falsamente al día.
Pero esos tiempos ya pasaron. Últimamente ya no pruebo cosas nuevas. Los “juguetes de moda” me han pasado de largo. No me veo escribiendo cosas en Twitter, ni siquiera sé de qué va Facebook. Y los juguetes que ya tenía los he ido desatendiendo. Últimamente no subo fotos a Flickr (espero volver a pillar la cámara de fotos y tener algo que subir), y ya sabéis lo poco que escribo aquí. La cuenta de 1and1 la tengo olvidadísima. Creo que ni siquiera tengo memorizada en éste ordenador la clave de Technorati. En Last.fm sólo tengo mensajes de “mi nieta”, y son de hace tiempo ya. Supongo que, al final, me he quedado en el sitio que me tocaba. En la cuneta del web 2.0.
Afortunadamente, no sucumbí a modas como MySpace o los Fotolog. No los soporto. No me gusta la idea de un “blog” en el que suene música (odio la música intrusiva que suena quieras o no) o que para poder comentar tengas que tener un blog con ellos. Lo siento, pero no, lo único que consiguen es que le pierda la pista a la gente que los tiene. Además, que yo no “molo” ni un pelo, y eso es para gente “molona”…
P.D. Un vídeo muy cachondo sobre Myspace y los Fotolog, por cierto…
Pues nada, simplemente notificar que desde ésta tarde se puede acceder escribiendo www.chemapeich.es. La idea original era/es crear una paginilla web en esa dirección gracias a la cuenta de 1and1, que es gratis durante dos años y te ofrece dominio .es gratis, pero como me conozco, por ahora redirecciono y si alguna vez hago algo allí, os lo haré saber.
Pues, estando hoy de visitilla en el carmelo, me ha preguntado Xavi que cómo se hacía para poner los enlaces a páginas anteriores y posteriores. Como no lo recordaba, pues no he podido responder, y ha habido que mirarlo en el código. Y eso me trae al motivo del post: la aparente “calma” que reina en el aspecto del blog. Desde hace bastante tiempo lo único que ha ido cambiando han sido algunos detalles de la sidebar, del tipo de poner imágenes de Flickr o quitar la lista de LastFM. Pero ningún cambio importante ni llamativo.
Se podría pensar que, bueno, The Hell ha llegado a un cierto grado de madurez estética en el que no necesito cambiarlo. Y si bien es cierto que ya no es algo de lo que sentirme avergonzado, y creo sinceramente que como diseño de página “99% Chema”, dados mis conocimientos del tema y teniendo en cuenta el condicionamiento de intentar que hasta Kike pueda verlo en el carmelo (lo cual de paso me ayuda, porque tampoco soy fan de las páginas pesadísimas con miles de imágenes) pues no está mal. Pero de ahí a ser algo que esté realmente bien y no sienta interés en cambiar nada, pues… como que eso tampoco es. Pero supongo que ya no tengo tanto interés en ello. Vista y comprobada la realidad de que, tras más de un año y medio escribiendo aquí, tengo una media de 12 visitas diarias (y la mayoría son “visitas basura” que vienen de google a ver una foto y seguramente ni siquiera ven la página), hacer una página atractiva para que se queden los visitantes no tiene mucho sentido. Y la época en la que la satisfacción por hacer la página yo mismo e ir viéndo cómo quedaban las cosas, del experimentar con el css y el html, de pasar horas para pulir un detallito que quizás sólo yo percibiría… en fin, esa época ya es agua pasada.
Y el tema del estilo no merecería ni un post a éstas alturas, sino fuera porque el tiempo que ya no invierto en picar líneas de CSS o HTML no lo uso para escribiros cosas. De hecho escribo menos, porque cuando actualizaba cosas del estilo tenían su post correspondiente anunciando cambios (y si no lo recordáis, haced como yo ayer y echadle un ojo a la categoría “asuntos internos”, para los despistados decir que las categorías tienen su propia página a la que se accede dándole a uno de los botones debajo del título, ¡que nunca los usáis!). En cambio la pérdida de esos post, se nota en las actualizaciones del blog. A parte de que, como siempre, no soy un tío con demasiadas cosas que decir, y mis rayadas tienden a ser recurrentes y ya habrán sido tratadas aquí con anterioridad, con lo cual no me emociona la idea de repetirme hasta el infinito.
Supongo que escribir un blog, ver que no te lee ni la madre que te parió y que los que te leen la mayoría de las veces se quedan callados como putas, es descorazonador y le quita a uno las ganas de escribir. Sí, señoras y señores, han vuelto las ganas de cerrar The Hell… Qué raro.
Pues eso, hoy celebramos con éste el post número 200… y como el anterior número redondo (el 100) me lo salté vilmente, pues celebramos éste. Sospecho que igual publicados hay menos de 200, pero no soy yo quién para llevarle la contraria al señor Wordpress, y si él dice que son 200, pues yo digo que son 200. Total, no creo que nadie se ponga a contarlos XD
Y bueno, de paso enlazo el primer post, escueto, escrito para nadie porque obviamente la gente me empezó a leer después de crear el blog y no antes, luego cuando escribí ése no tenía aún lectores… ¿me rayo? sí, eso ha sido una rayada del trece, pero bueno, nadie es perfecto y de rayadas mías ya deberíais saber algo.
Desde aquel primer post han pasado exactamente un año y medio (también es casualidad que las efemérides coincidan de ésta manera), y bueno habréis leído muchos desvaríos y poca cosa interesante, pero seguimos adelante… ya no habrá celebraciones hasta, como pronto, los dos años o los 500 posts, así que aprovechad ésta, que para el resto aún falta (porque mi cumpleaños, para el que falta una semanita justa también, no es celebración relacionada con el blog, sino con el autor, que a fin de cuentas es un personajillo que poco importa).

