Si hay algo extraño en que hable ahora de Leopard, es que lo haga tan tarde. Si antes comentaba que cada vez probaba menos cosas de internet, con los programas y sistemas operativos eso no pasa. Si no, recordemos cuando probamos en mi viejo Xasy aquella BETA betíiiiiisima de Vista, cuando aún se llamaba Longhorn, o cuando intentamos usar OSX (recién salidos los MacIntel, una de esas copias que rulaban que en realidad era el sistema operativo ya instalado y tu lo que hacías era copiarlo a un disco duro y rezar para que funcionase, aunque la verdad que en mi caso las compatibilidades de software hacían que fuese muy a medias y lo desechamos pronto). Por eso que haya tardado tanto tiempo desde que salió Leopard en instalarlo puede parecer raro.
Pero bueno, ya estamos con Leopard. Y bueno, qué puedo decir… sigue siendo un OSX. No hablamos de un cambio totalmente radical, como podría ser Vista respecto a XP. Y lo digo en el buen sentido. Las cosas que ya funcionaban antes no las han cambiado. No se trata de cambiar radicalmente la manera en que el SO organiza las cosas, ni nada de eso. Es más bien añadir funcionalidades, pulir algunas y los cambios estéticos de rigor. Sin duda por ahora la que más utilidad le estoy sacando es a Spaces. El tema de tener varios escritorios virtuales da mucho juego, de cara a organizar aplicaciones. Por ejemplo dejar el BitTyrant en un escritorio para él solito, en otro tener Camino, en otro Adium y en el otro reproducir una película. Como desplazarse de un escritorio a otro es muy intuitivo (control+teclas de dirección), a nivel de productividad resulta útil. Es algo que hace tiempo que se puede hacer en Linux, pero la gracia es adoptar las soluciones útiles, y en éste caso lo han hecho. Otra de las cosas de las que se ha hablado mucho es Time Machine. Pero por ahora tampoco puedo decir gran cosa, salvo que, al menos, funciona aparentemente bien. Y es sencillo de gestionar y usar. Claro, sin Spotlight podría ser un infierno, y si a largo plazo no gestiona bien los recursos (eso habrá que comentarlo dentro de un tiempo) podrá convertirse en un devorador de discos duros. Pero por ahora no parece que vaya a serlo.
Otras cosillas interesantes son Quick View y el Finder estilo Cover Flow (que se puede activar o desactivar). Básicamente lo que hacen es facilitarte el comprobar qué contiene el archivo (y vale, Cover Flow en muchos casos simplemente “hacer bonito”). Pero, en definitiva, al menos Quick View parece una buena idea. Por ahora lo he probado mayormente con PDF, archivos de texto e imágenes, y el tema de no tener que abrir la aplicación que los visualiza te evita el tener que cerrarla luego u olvidarte y tenerla ahí chupando recursos. Otra pijadilla a la que sí que reconozco que no le sacaré mucho provecho es a las Stacks. No soy dado a tener muchas cosas en el Dock (porque me gusta tenerlo en el lateral, y cuanto más limpio mejor), así que no creo que llegue a ser fan de Stacks.
Y luego vienen los cambios estéticos de rigor, como el Dock en 3D, la barra de menú traslúcida y el destierro definitivo de la estética Brushed. También hay cambios no estéticos, pero sobretodo en aplicaciones que no usaba, así que no puedo opinar sobre ellas incluso aunque las empezase a usar ahora masivamente, porque no tengo con qué compararlas. Pero bueno, en general, todo bien, por ahora. También es cierto que yo he venido directo a la versión 10.5.1, pero no he encontrado esos fallos de los que se hablaba por ahí. Y eso que he hecho una instalación “sucia” (estaba tan ansioso por instalarlo que pasé de hacer backup e instalar desde cero y le dejé que actualizase el sistema).
Así que bueno, aquí estamos, acostumbrándonos al leopardo. Por ahora, bien y sin traumas.
Estoy “acojonaíto”. Ahora resulta que sí que hay malvados virus para Mac. Un pedazo de troyano que está dispuesto a obligarme a ver porno por un tubo. El hecho de que sólo se instale si bajas cosas dudosas en sitios dudosos, si tienes cierta opción de Safari activada (supongo que también en Camino) y que tengas que meter la contraseña de administrador para dejarlo funcionar, no lo hacen menos terrorífico. Puper me tiene cagadito de miedo…
Quién me lo iba a decir, pero… ¡por fin puedo escribir un post en el teclado de Apple! Ahora a acostumbrarme, que tanto el tacto como la disposición de las teclas varían, y esto puede ser un cacao muy gordo… Esperemos que la adaptación sea indolora… Os seguiré manteniendo informados de todo lo que suceda.
Pues después de recibir ciertas críticas en mis post makeros, vamos a hablar de las cosas que no me gustan del iMac. Para que luego no se pueda decir que no soy imparcial.
Primero, obviamente, iTunes. Sí, me estoy matando para meter la música y que esté todo como debe. Pero ese esfuerzo no implica que lo haga porque crea que merece la pena. Es simplemente que no parece haber muchas alternativas para Mac. Realmente, en condiciones normales no tendría demasiadas cosas en contra de iTunes. No es tan terriblemente malo si le das un uso normal. El problema es cuando tienes gigas y gigas de música sobre la cual no has tenido ningún control previo. Música de ésa que no sabe lo que son los id3 tags ni tener los títulos de pista bien puestos. En ésta situación, iTunes es horrible. Como lo que hace es copiar la música que le metes en su carpeta basándose en los tags, hace auténticos estropicios. Y acabas metiéndola disco a disco y comprobando que todo está como debe. Imagino que cuando esté todo bien organizadito será una gozada. Mientras no lo esté, es un horror.
No puedo evitar compararlo con Winamp. Con mi adorado Winamp, que en la versión 5 es una maravilla y hace las cosas como a mí me gustan. Winamp es mucho menos snob a la hora de organizar las cosas, y si buscas un artista, aunque en la pista no se le haga mención, con que el nombre esté en su árbol de carpetas te lo encuentra. iTunes, al reorganizártelo todo, si el artista no estaba en la pista tampoco lo estará en la carpeta. Winamp es una chica fácil y se empeña en complacerte. En cambio iTunes es una cuarentona que le pone los cuernos a su marido, y eres tú el que se tiene que esforzar para que le guste lo que le haces. Si lo consigues seguramente lo pases bien, pero si no lo haces no te va a dar más que caras largas y acabará siendo un suplicio.
Otra cosa que no me gusta demasiado del Mac es… el ratón (del teclado no hablo que aún no lo tengo U_U). Sí, el Mighty es una preciosidad. La bola es una gozada de usar. Pero por un lado, al ser tan blanquito y con mis manos sumamente sudorosas, suele estar sucio. Sí, mi Logitech también estaba siempre sucio, pero al ser oscuro no se notaba. Y la bola, sobretodo en manos sudorosas, tiene una pequeña tendencia a atascarse bastante incómoda. A parte, ergonómicamente, pues me gustan los ratones más voluminosos (sólo hay que ver el diseño de ratón que hice para clase para darse cuenta). En realidad, lo de la suciedad es algo que tiende a pasar con las cosas “bonitas”. Que para que sigan siéndolo requieren un gran esfuerzo. Un esfuerzo que con cosas menos bonitas no es necesario.
Otra cosa mejorable es el número de salidas del iMac. 3 USB, 2 Firewire, entrada de línea, salida de auriculares, salida de vídeo y cable de red. A mí al menos se me hacen un poco escasas. De acuerdo, con un hub como el que me compré se soluciona. Pero los hubs tienden a ser tremendamente feos. El que pillé al final no está mal. Me da cuatro salidas (con lo que acabamos teniendo 6 USB que son en principio suficientes), es pequeñito y no demasiado feo. Pero como vivimos en una época de “atuneros” tiene una molesta luz azul (sí, lo sé, habló el que tenía tres neones, un ventilador y el frontal de Xasy iluminados de azul… qué queréis que os diga, los tiempos cambian…).
No voy a mencionar las escasas posibilidades de expansión que ofrece, pero éso es algo que ya sabía y que es inevitable… no vas a meter un ordenador entero en la pantalla y encima tener ranuras PCI. Pero ésto conlleva como desventaja que no puedo ponerle una tarjeta de TV interna, y las externas para Mac no son precisamente económicas. Es lo malo de meterse en un mundillo más bien snob… tienes que ser snob si quieres hacer cosas.
Pero bueno, en general, ya antes de comprarlo había hecho un cierto balance de “ventajas y desventajas”, y parece que por ahora sigue ganando. Además de que si hubiera continuado con el PC, seguramente la cosa habría seguido siendo un “actualizar parte a parte conforme van muriendo”. Puede que en el futuro vuelva a ése tipo de vida, quién sabe, pero por ahora ésta no va mal del todo
. Además, qué diablos, cada vez tengo más cosas con manzanita… voy convirtiéndome en converso. Pero no, no me veréis con un iPhone… Porque por ahora no es para nada lo que yo valoro en un teléfono…


