Duros a pesetas

Siguiendo un poco la tónica del post anterior, me gustaría hablar de una cosa que me resulta curiosa cuando menos. Los motores de hidrógeno.

Ahora empieza a ser muy guay empezar a hablar de la pila de hidrógeno, hablar de ella como el futuro, la salvación del mundo. Y, sinceramente, lo veo improbable. Claro, si lo comparamos con los motores de gasolina, una pila de hidrógeno mola. No contamina, por su tubo de escape sale agua. Hidrógeno hay mucho, por todos lados, lo hay en la atmósfera y lo podemos extraer del agua, y es por lo tanto prácticamente inagotable. Suena bien, ¿no?. Pues a mí me parece un timo de dimensiones ciclópeas.

Sí, comparado con la gasolina, mola. Claro, eso obviando la falta de infraestructura, el coste de una pila de hidrógeno (que por ahora es astronómico) o el problema de almacenar el hidrógeno (peligroso y complicado). Y, claro, obviando el problema de cómo conseguir hidrógeno en cantidades masivas.

Y está el problema de la eficiencia. Porque para obtener hidrógeno hay que realizar la hidrólisis del agua, lo cual consume energía. Luego transportas ese hidrógeno de la planta de producción hasta la hidrogenera, mediante camiones cisterna seguramente. Una vez en la hidrogenera lo metes en el coche… que obtiene energía eléctrica haciendo el proceso inverso a la hidrólisis. Y como la lógica nos hace pensar, es bastante poco probable que obtengamos más energía de ese hidrógeno de la que hemos gastado en obtenerlo (aunque molaría, energía infinita a base de separar y unir las moléculas del agua…). Claro, aunque dicho así parece un gasto un poco tonto, lo piensas y claro, de todos modos no contamina, lo cual hace que esté bien porque hay que cuidar el medio ambiente.

Pero… claro, hay algo que no cuadra. Porque lo que hacemos con un coche de hidrógeno es usar motores eléctricos como fuente motriz. Y hemos dicho que para la hidrólisis necesitamos electricidad… Entonces… ¿No es acaso el hidrógeno un simple intermediario? ¿Qué ventajas supone el uso de dicho intermediario respecto al uso de electricidad directamente? Básicamente una, el repostaje. A día de hoy seguramente sea más rápido y asumible el hecho de ir a una hidrogenera a repostar que enchufar el coche en algún sitio. Ahora mismo, tanto unas baterías que den una autonomía decente como una pila de hidrógeno y un depósito son cosas bastante pesadas y voluminosas. La diferencia es que las baterías requieren de largos tiempos de carga (relativamente) y son incómodas para realizar viajes largos.

Pero creo sinceramente que sería una mejor inversión intentar obtener baterías seguras y que se recarguen rápido (que ya se investiga) que perder el tiempo en desarrollar el tema de las pilas de hidrógeno, que como método principal de obtención de energía para un vehículo creo que no tienen más futuro que el ser un paso intermedio entre la gasolina y la electricidad pura y dura. Y no creo ser el único que piensa así porque las marcas cada vez presentan menos prototipos de hidrógeno y más eléctricos… que estoy convencido de que es lo más sensato.

Dejo premeditadamente a un lado opciones como esos sueños que tiene la gente sobre meter agua destilada en el coche y obtener el hidrógeno ahí directamente (en un foro leí que hablaban del tema) por temas de eficiencia, y por supuesto los delirios paranoides del gas Brown (que he leído afirmar que tiene un rendimiento por encima de uno, cosa que como dije antes mola mucho porque significa el fin de los problemas energéticos de la humanidad…). Porque ésto se supone que es un post serio. Ya habrá tiempo para el humor en otra ocasión…

¿Coches Voladores?

Siempre resulta interesante echar una miradita al futuro, a ver qué nos podría deparar. Y, al respecto, no sé si considerarme optimista o pesimista. O quizás lo mío sea un punto medio. La verdad es que hay toda una serie de expectativas para el futuro que, de acuerdo, en las películas de ciencia ficción quedaban muy bonitas, pero en la práctica no son interesantes. Por ejemplo, los sempiternos “coches voladores”.

¿Realmente queremos coches voladores? En el lado positivo, parece que serían más rápidos y, en 3 dimensiones, el tráfico sería mucho más fluido, en teoría. Pero tiene, en mi opinión, muchísimos puntos negativos. Por un lado pensemos en la enorme complejidad que implica el manejo de éste tipo de vehículos. Un control manual del vehículo en 3D no es algo precisamente trivial, y obviamente al final la mayoría de las cosas se harían automáticamente, liberando al conductor de tareas como estabilizar el vehículo, controlar la altitud, etc, limitándose su conducción seguramente a lo que conocemos ahora más el añadido de poder subir o bajar el coche, que una vez arriba se mantendría altura constante. Con lo cual seguramente existirían distintos escalones de altura posibles, probablemente regulados de similar manera a como lo son actualmente las rutas aéreas. Por otro lado encontramos las consecuencias de un fallo. Ya actualmente, si determinados sistemas fallan en un coche, como la dirección o los frenos, las consecuencias pueden ser muy graves. Y en ambos casos hablamos de sistemas mecánicos o hidráulicos, que tienden a ser muy robustos y fallar poco por sí mismos. En nuestro coche volador, prácticamente todos los controles deberían ser electrónicos. No es que revistan una enorme probabilidad de fallo, pero al añadir controles electrónicos añadimos otra variable más que puede fallar. Actualmente la mayoría de los aviones tienen sistemas Fly By Wire, es decir, son controlados electrónicamente. De hecho casi cualquier avión de combate moderno sería incapaz de volar con controles mecánicos, dado que por su diseño es imprescindible que los ordenadores de a bordo realicen una enorme cantidad de correcciones ya que, de por sí, el avión no tiene un vuelo estable y éste se obtiene mediante dichas correcciones. El problema no es simplemente esos controles, sino que hablaríamos de un volumen de vehículos infinitamente mayor que el presente actualmente en los cielos. Los aviones no suelen estrellarse debido a problemas electrónicos, pero nuestros coches tendrían muchas más probabilidades de que esto ocurriese. Por un lado no es comparable el precio del vehículo. Las enormes cantidades que cuesta un avión hacen que los componentes que se montan en cada uno sean verificados una y mil veces antes siquiera de ser entregado, eliminando posibilidades de fallo. Además, el mantenimiento que tiene un avión, con revisiones constantes, radiografías del fuselaje, cambios de piezas con márgenes de seguridad bestiales, no serían factibles en un artefacto de bajo coste. Y eso aún cuando el propietario fuese una persona responsable y llevase el mantenimiento de su coche volador a rajatabla, cosa que muchos propietarios de coche no hacen (todo el mundo ha visto coches con los neumáticos casi sin dibujo, con la ITV caducada, bombillas fundidas “ad eternum” e incluso cosas peores).

Y por si todo esto no bastase, seguramente hablaríamos de vehículos que no tendrían una electrónica cerrada, sino que tendrían que comunicarse entre sí y con los centros de control de tráfico para evitar accidentes, siendo la circulación más similar a las ya mencionadas rutas aéreas que a una carretera convencional, lo que añade un nuevo riesgo: sabotaje. Me resulta muy sencillo imaginarme a un chaval imberbe, armado con un portátil, estrellando coches desde su habitación mientras se bebe unas litronas con sus colegas. También podría hacerlo perfectamente con un coche tradicional que tuviese controles similares para mejorar la fluidez del tráfico, pero en un coche tradicional es mucho más sencillo tener controles manuales mecánicos como respaldo de seguridad (de hecho coches con dirección asistida “por cable”, como los últimos BMW, creo que siguen teniendo dicha dirección mecánica de respaldo), además de que las probabilidades de supervivencia a un sabotaje a ras de suelo son mucho mayores que a cien metros de altura, dónde en lugar de tener que manejar el coche para estrellarlo bastaría con desactivar un sistema para que cayese como una manzana del árbol.

En conclusión: los coches voladores me gustan, sí, pero para las películas. Para la vida real, dame cuatro ruedas y un volante.

A vueltas con Bose

Pues Kike tiene en su blog colgado un video de unas suspensiones Bose. Y como hace tiempo que no hablo de cosas de ese tipo, pues voy a dedicarles un post, en parte por aburrimiento y en parte por copiarle.

Tras un poco de investigación (muy poca, la verdad) acabamos averiguando algo más de ellas. Para hacernos una idea, estas suspensiones, que recomiendo veáis en acción dándole al link al blog de Kike, llevan siendo desarrolladas desde hace unos 25 años. Puede parecer mucho tiempo, pero si analizamos un poco la tecnología que usan y los avances que habrán sido necesarios, además de que hablamos de una compañía de altavoces y no expertos en el tema, no parecen tantos.

La clave del sistema es la eliminación de los amortiguadores y muelles tradicionales. No es algo tan descabellado, en el pasado era habitual ver vehículos con suspensión por ballestas, por ejemplo, y hoy día podemos ver algunos modelos o preparaciones especiales con suspensiones neumáticas o hidráulicas. Ya empiezan también a verse coches con suspensiones Magneride, que son a grandes rasgos unos amortiguadores con un aceite especial que modifica su dureza según las condiciones de la carretera.

Bose Suspension Pero en este caso, se suprime absolutamente el fluido para hacer funcionar a la suspensión. En su lugar tenemos un motor linear electromagnético para cada rueda. Ésto les permite moverse arriba y abajo más rápido que una suspensión normal, y al ser obligatoriamente activa además hace que reaccione mucho más rápido a cualquier irregularidad o inclinación. Visto desde ese punto de vista, suena hasta lógico. Pero por otro lado, implican la necesidad de obtener la energía eléctrica para hacerlos funcionar, y obtener unos motores con un tamaño y características apropiados, además de un software que controle todo el sistema.

Y no me extrañaría que en eso hubiesen invertido la mayor parte de la larga gestación de éstas suspensiones. Para ahorrar energía se utiliza un sistema de recuperación de la misma, es decir, que cuando la suspensión se mueve hacia arriba acumula energía para disminuir el gasto. Para cuando salga a la calle se espera mantener el peso del sistema por debajo de los cien kilos, aunque eso es algo relativo, ya se refieran a los “amortiguadores” (en cuyo caso parece una meta lógica) o a toda la suspensión, brazos incluídos como en la foto, en cuyo caso me parece poco probable.

La verdad es que a tenor de lo visto en el video y conociendo su comportamiento, parece un sistema prometedor. Igual que parece prometedora la idea de que, como afirman, el sistema esté disponible como extra en algún modelo de lujo dentro de cinco años, por no mencionar que dado su diseño se podría adaptar sin demasiados problemas a muchos modelos.

Esperemos que la cosa llegue a buen puerto, pues auguran viajes cómodos y un aplomo impresionante para los coches del futuro

Mi nueva nena :P

Pues ésta preciosidad es la última adquisición que he realizado, y mi primera compra por eBay… Es una belleza, la verdad, una moto que me fascinó desde que era muy pequeño y que ahí está ahora, en la estantería, justo entre la Desmosedici de Capirossi y un Renault 5 como el que tenía mi padre, pero en naranja… Os dejo una fotillo de la motito :D

Hailwood Right

Al fin

Pues ya está el iMac en funcionamiento. El primer post publicado desde ahí (ando probando por ahora Camino, a Safari aún no le pillo el truco XD). “Gracias” a que soy gilipollas, lo hago ahora porque ha habido que instalar Parallels y mil cosas para descubrir cómo hacer que me mandasen la contraseña nueva… el que es tonto no es pa un día, pero al menos ya está instalado Parallels, que la verdad es que me ha dado unos cuántos quebraderos de cabeza meterle windows (problemas con la cantidad de RAM asignada y demás), pero en realidad mola.

Primera impresión del iMac? Es una cucada. Y bueno, el teclado no sé cómo va, porque ha tocado usar el viejo hasta que me manden un reemplazo del que venía defectuoso con el iMac (siempre me tocan éste tipo de cosas…). Entre pitos y flautas tampoco he tenido tiempo de hacer muchas cosas, así que una review a fondo queda pendiente (seguramente, como me suele pasar con éste tipo de cosas, nunca la haya).

Más cosas… ya están las Ducatis en casa. No molan ni nada las joías… Ya haré fotillos o algo de la Desmosedici y la 998… que estaban pendientes para mi colección de Ducatis :P .

Y por último, anoche decidí crear una nueva sección. Como últimamente me motiva poco escribir, voy a hacer la sección “Clásicos de ayer y de hoy”… que será en realidad una categoría, pero bueno XD. Básicamente lo que tengo planeado es escribir sobre discos, películas, cómics, etc que hayan tenido importancia para mí. No como una crítica al uso (porque no tengo habilidades de crítico musical, ni de cine ni de cómics), sino… bueno, ya veré. Y ésto es todo por hoy, voy a seguir jugando con mis juguetes nuevos :P